Cambiamos las transpaletas manuales por apiladores de tracción en la zona de recepción. La diferencia se nota en la segunda hora de turno: el operario ya no arrastra carga a pulso y el pallet sube al nivel medio sin esperar al montacargas.
Jefes de almacén, encargados de picking y responsables de mantenimiento en depósitos con racks. Estas son las valoraciones que llegan después de meses usando transpaletas, apiladores eléctricos y recambios de rodadura en turnos reales.
Cambiamos las transpaletas manuales por apiladores de tracción en la zona de recepción. La diferencia se nota en la segunda hora de turno: el operario ya no arrastra carga a pulso y el pallet sube al nivel medio sin esperar al montacargas.
Las ruedas de poliuretano que montamos el año pasado siguen rodando sin ovalarse. Antes cambiábamos rodadura cada seis meses y ahora vamos por el segundo juego en el mismo pasillo. El recambio llegó identificado por modelo, sin tener que medir el eje a mano.
Pedimos dos apiladores eléctricos para las cabeceras de rack donde el montacargas no entra. La batería de tracción aguanta la jornada completa con una sola carga a mediodía. El mástil de dos etapas deja ver la horquilla incluso con la iluminación irregular del fondo.
Lo que más nos sirvió fue tener las horquillas y los casquillos de repuesto antes de que fallaran. Paramos una transpaleta cuarenta minutos, no dos días esperando pieza. Eso, en temporada alta, se traduce en pedidos que salen a tiempo.
Trabajamos con pasillos estrechos y racks ajustados. La transpaleta de horquilla corta gira en la cabecera sin rozar la estructura. No es un equipo vistoso, pero aguanta el ritmo de carga y descarga junto al muelle sin quejarse.
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